La creciente adopción de asambleas digitales en Chile ha generado interrogantes sobre la validez y formalidad de las actas generadas en estos espacios. Un notario, actuando como ministro de fe, puede aportar un sello de autenticidad y fe pública a estas actas, garantizando su admisibilidad en procedimientos legales y ante instituciones como el Registro Civil, la SII o el Tribunal Contencioso. Este artículo explica cómo se puede utilizar esta figura para darle certeza jurídica a las decisiones tomadas en asambleas virtuales, especialmente en contextos donde la documentación precisa es fundamental.
El Rol del Notario como Ministro de Fe en Asambleas Digitales
Tradicionalmente, las actas de asambleas se formalizan mediante la firma de un secretario o un representante legal, pero su validez puede ser cuestionada en caso de disputas. La legislación chilena, aunque no regula específicamente las asambleas digitales, permite la intervención de un notario como ministro de fe, lo que confiere a la acta una presunción de veracidad y autenticidad. Esta figura, consagrada en el Código de Procedimiento Civil, le otorga al notario la facultad de certificar la veracidad de los hechos que presencia, incluyendo los que ocurren en una asamblea virtual.
La incorporación del notario no implica que asuma la dirección o conducción de la asamblea, sino que su rol es el de testigo oficial y garante de la correcta documentación de los acuerdos. El notario verifica la identidad de los participantes, la existencia de los quórums necesarios y el desarrollo de la deliberación, dejando constancia de todo ello en una acta que, al estar autenticada por su firma y sello, goza de la presunción de legalidad. Esto difiere significativamente de las plataformas de asambleas que ofrecen certificados electrónicos, los cuales no tienen la misma fuerza probatoria ante tribunales.
Ventajas de la Fe Pública en Actas de Asambleas Digitales

La incorporación de un notario a una asamblea virtual genera una serie de ventajas significativas en comparación con las actas generadas únicamente por la plataforma de la asamblea. En primer lugar, la presunción de veracidad que otorga la fe pública facilita la admisibilidad de la acta en procesos judiciales o administrativos. En caso de una impugnación, la carga de la prueba recae sobre quien cuestiona la validez de la acta, y la intervención del notario fortalece la defensa de los acuerdos tomados.
Además, la presencia del notario proporciona mayor transparencia y seguridad jurídica a la asamblea. Esta figura actúa como un observador imparcial, garantizando que el desarrollo de la asamblea se ajuste a las normas establecidas en los estatutos de la entidad y a la legislación aplicable. Esto es especialmente relevante en contextos empresariales, donde la toma de decisiones puede tener un impacto significativo en los derechos y obligaciones de los accionistas o socios. En el ámbito de condominios, la formalización de actas mediante un notario reduce la posibilidad de futuros conflictos entre propietarios.
Requisitos Legales y Consideraciones Prácticas

Si bien no existe una ley chilena específica que regule el uso de notarías en asambleas digitales, su actuación se sustenta en el artículo 163 del Código de Procedimiento Civil. Para que la intervención del notario sea efectiva, es crucial que se cumplan ciertos requisitos. El notario debe ser previamente notificado de la asamblea y su presencia debe constar en la invitación enviada a los participantes. Además, es importante que el notario tenga la posibilidad de verificar la identidad de los asistentes de forma remota, utilizando los medios tecnológicos disponibles.
La plataforma de asamblea debe permitir que el notario tenga acceso a la información relevante, como la lista de asistentes, los documentos a tratar y el desarrollo de la deliberación. Si bien el notario no necesita participar activamente en la asamblea, debe contar con la capacidad de observar y registrar los hechos que ocurren. Es fundamental que la entidad convocante informe a los participantes sobre la presencia del notario y su rol en la asamblea, garantizando así la transparencia del proceso. El notario debe actuar con independencia y objetividad, dejando constancia de los hechos observados sin emitir opiniones o juicios de valor.
Limitaciones y Casos en que no es Necesario el Notario

Aunque la intervención de un notario aporta una gran certeza jurídica a las actas de asambleas digitales, existen situaciones en las que su presencia no es necesaria ni aconsejable. En asambleas de carácter meramente informativo o aquellas que no implican la toma de decisiones trascendentales, la formalización de la acta por un secretario o representante legal puede ser suficiente. Además, la contratación de un notario implica costos adicionales, por lo que es importante evaluar si los beneficios que aporta justifican la inversión.
Existe también la posibilidad de que la entidad convocante tenga políticas internas que limiten o prohíban la intervención de notarías en asambleas. En estos casos, es fundamental respetar las normas establecidas y buscar otras alternativas para garantizar la validez de la acta. La legislación chilena no exige obligatoriamente la intervención de un notario para la validez de una asamblea virtual, pero sí la recomienda como una medida de seguridad jurídica en determinadas circunstancias.
Qué verificar antes de enviar la remisión

Antes de enviar una remisión de acta de asamblea digital a un notario para su legalización, es crucial verificar que se cumplan los siguientes puntos: la invitación a la asamblea incluía la información sobre la presencia del notario; el notario constó en el acta como ministro de fe; se ha verificado la identidad de todos los participantes; y, la plataforma utilizada permite la correcta visualización y registro de la asamblea. La omisión de cualquiera de estos puntos podría comprometer la validez de la acta y generar futuras controversias legales. Asegurarse de contar con una copia digitalizada y legible de todos los documentos relevantes para la asamblea, incluidos los estatutos y las leyes aplicables, facilitará el trabajo del notario y agilizará el proceso de legalización.